- No tenemos ISO 27001 ni SOC 2
- Ninguna de las dos. Son auditorías que cuestan miles de dólares al año y que un producto en beta abierta no puede sostener. Si alguien te enseña esas siglas en un sistema de este precio, pregúntale por el informe.
- No hay verificación en dos pasos
- Se entra con correo y contraseña. No hay código por SMS ni aplicación de autenticación todavía. Es la carencia que más nos pesa y la primera de esta lista que pensamos cerrar.
- La contraseña mínima es de ocho caracteres
- No exigimos mayúsculas ni números, para no dejar fuera a quien crea la cuenta desde el mostrador con prisa. La contrapartida es que una contraseña floja es posible: usa una larga, aunque sean tres palabras seguidas. Las que se crearon antes con seis siguen valiendo hasta que se cambien.
- Quien mantiene el sistema puede ver tus datos
- Para dar soporte hay que poder mirar la base de datos, y no ciframos campo por campo con una llave tuya. Lo hacemos solo cuando hace falta resolver algo, y en un equipo del tamaño del nuestro eso significa una persona.
- No hay registro de quién miró qué
- Lo que se hace sí queda trazado: cada entrada y salida de inventario con su usuario y su motivo, y cada venta, factura, retiro y turno con el nombre de quien lo hizo. Lo que no hay es un historial de consultas por empleado. Si necesitas auditar accesos, hoy Islorbit no te lo da.
- No hay acuerdo de nivel de servicio
- No prometemos un 99,9 % de disponibilidad porque no lo medimos con un tercero ni pagamos penalizaciones si se incumple. El sistema está en línea y lo vigilamos, pero un número sin medición detrás es publicidad.